Viaje al norte de Marruecos ahora

/ marzo 29, 2019

Un viaje el norte de Marruecos es ideal para una escapada de 4 días, sobretodo si viajas de Barcelona, Madrid o el sur de la península. Ferries y vuelos baratos te permitirán disfrutar de un entorno bellísimo que conserva aún su autenticidad. No lo dudes, escápate ahora y reserva uno de nuestros coches con conductor para viajar al norte de Marruecos.

La luz de Tánger y Tetuán que no olvidarás

La luz de Tánger y Tetuán no se olvida fácilmente. Es una luz que ciega los ojos en el blanco de sus edificios. Las dos principales ciudades emergen cada vez más brillantes entre los campos verdes con su sinfín de matices de historia, belleza y aventura.

Mirando la Corniche de Tánger

En Tánger se combina el creciente cuidado centro histórico, la medina y la kasbah. Esta última se está llenando de riads encantadores, restaurantes chic y concept stores. El contraste entre el detalle de color es evidente con las viejas casas – algunas a punto de caer – de la medina. También el lujo de los nuevos hoteles y el aire decrépito que da la sal marina a los edificios de toda la ciudad.

Visitar Tánger ahora es conocer cómo crece a velocidad de vértigo la ciudad en lo que deriva la industria. Y conocer cómo se realzan y embellecen los lugares emblemáticos ya que pretende ser destino turístico de lujo mundial. Si quieres saber más sobre Tánger lee el siguiente post.

Mezquita en Tánger

Tetuán es la niña bonita del norte de Marruecos porque conserva bellos edificios blancos decorados con elegantes toques de verde. Sin embargo, su tesoro es que alberga en su interior una desconocida medina enorme que es la versión norteña de la de Fez. La ocupan artesanos de todo tipo y una vida cotidiana que parece aún ajena al turismo. Espectacular. Accede con guía si no te quieres perder durante un buen rato. Asegurarás ver los rincones más bonitos. Tetuán no se queda atrás y también está preparándose para acoger más turismo sabedora de su belleza intemporal.

Plaza del Palacio Real en Tetuán

Son dos inmensas joyas que cada vez deslumbran más al viajero, y que están en proceso de expansión turística, para lo bueno y lo malo.Así que vale la pena verlo en este estado inicial de nuevo desarrollo.

Ambas son punto de partida de excursiones a la playa, tanto del Atlántico, del estrecho, como del Mediterráneo. Y para llegar a los siguientes y encantadores remansos de paz.

Chefchaouen y su hipnotizador azul índigo

Chaouen, o Chefchaouen es la famosa pequeña perla azul del norte de Marruecos. Reconocerás muchas puertas y rincones por las infinitas fotos de instagram que ha generado. Lejos de los tópicos que la acompañan, no deja de ser por ellos menos interesante. Porque la sensación y la experiencia de reposar la vista en esa belleza de tonalidades azul índigo que te envuelve por completo, es irremplazable. Una excursión a Chaouen, es un «must» de Marruecos. ( ver post de 9 lugares que visitar en Marruecos)

El paseo por sus calles también es para perderse en comprar souvenirs, ver pasar la gente del lugar y pararse a comer al sol en un restaurante de la plaza. El aire pueblerino te embriaga, y las risas y las charlas en los bares y las terrazas. Grupos de viajeros particulares buscan entablar relaciones tranquilas y hacen parada varios días para disfrutar del ambiente bohemio.

De Chefchaouen en un viaje al norte con varios días, también podemos decir que es una buena base para excursiones a las cataratas de Akchour. A Akchour iremos siempre que no sea temporada alta, pues falta carretera que pueda absorber todos los que también las quieren disfrutar. Y es que se forman unos embotellajes dificilísimos de deshacer.

Y sobretodo Chaouen es base para las excursiones al parque nacional de Talessemtane. Es un maravilloso espectáculo de naturaleza con abetos centenarios y pinsaporus. Con paciencia y alguien que nos guíe, es también punto de avistamiento de macacos de berbería salvajes.

macacos de berbería en el Atlas

La fábrica romana de pescado de Larache

Larache seguro que es la más desconocida del viaje al norte de Marruecos, pero como ciudad tiene bellos puntos de interés. La plaza de la Liberación de la que parten las principales calles de la ciudad colonial, la Kasbah y el balcón del Atlántico con vistas impresionantes al puerto, son atractivos de una excursión que vale más que la pena.

El tesoro que alberga Larache sin embargo no se encuentra en su interior, sino que divisa la ciudad desde el pequeño monte Lixus donde los restos de un importante asentamiento romano pueden ser visitados. Las ruinas no están aún tan protegidas como en Volubilis, pero son verdaderamente interesantes. Descubriréis no sólo casas, un templo o un anfiteatro con bellas vistas al río del mismo nombre que serpentea a su alrededor hasta encontrar el mar. Las vistas desde arriba son espléndidas. Lo que hace también especial a Lixus es los restos de la fábrica de conserva de pescado con que abastecían parte del imperio. Uno puede imaginar con el conjunto como era de completo el ecosistema romano.

El viento del mar de Assilah y sus murales cambiantes

La bella Assilah es un balneario en la costa Atlántica que en verano aprovecha al máximo su sol y las playas. Para la visita de un día, la bellísima medina blanca envuelta en su muralla portuguesa es un regalo a la vista y para pasear. El mar desde lo alto de la torre parece aún más inmenso y azul si cabe, y en días agitados es un espectáculo sentarse en la punta a admirarlo.

Siempre es momento para visitar Assilah. Es un escenario cambiante, porque anualmente un festival de jóvenes pintores decora sus principales muros y colorea los recodos más bonitos para expresar el arte moderno de manera singular. El aire del mar se encarga de preparar el lienzo para el año siguiente y volver a empezar. Así el paseo siempre será diferente. Las mismas pinturas evolucionan antes de que sean sustituidas por las que se vendrán a pintar.

Assilah es puerto pesquero y podeis comer sobretodo buen pescado recién sacado del mar. Este enclave marítimo aún tiene otro secreto, más importante si cabe, que hoy no vamos a desvelar… Ello merece un post completo a parte.

Porque un viaje al norte de Marruecos ahora

En resumen, es asombroso atrapar en un viaje al norte de Marruecos lo que queda de lo viejo y ver a la vez como se va renovando el resto. Es un momento único. Además el norte es la parte «menos conocida» que también puedes combinar con el desierto. Si os apetece descubrirlo podéis encontrar nuestra ruta aquí. También podéis contratar todas las excursiones por separado desde Tánger.

Nos queda aún por contar otro norte, un viaje hasta la frontera argelina que ofrece paisajes espectaculares y ambientes bien diferentes, otro día…

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